(FOTO REPORTAJE)
Delicias.- Un hombre muy quitado de la pena, y durante la mañana, sin importar lo que pasa a su alrededor, saca un jabón y rastrillo. Y en plena zona centro de la ciudad enjabona su barba y reflejando su imagen en uno de los ventanales de la oficina de Hacienda, que la hace de espejo, el vagabundo empieza a rasurarse.







