Delicias, Chihuahua

15°Nublado

IPC BMV 69,711.87 +0.35%

AMI para pensar antes de creer… por Aída María Holguín

Editorial sobre temas de actualidad en nuestro país

FRASEARIO

AMI para pensar antes de creer

Estamos en plena Semana Mundial de la Alfabetización Mediática e Informacional, una ocasión especial para reflexionar sobre cómo nos informamos, qué creemos y cómo distinguimos los hechos de la desinformación en un entorno digital cada vez más complejo.

Bajo el lema “Piensa ante la inteligencia artificial”, la UNESCO pone sobre la mesa un desafío urgente: aprovechar las posibilidades de esta tecnología sin renunciar al pensamiento crítico ni delegar en ella nuestro juicio.

La inteligencia artificial (IA) ya interviene en las noticias que encontramos, los resultados de búsqueda y los contenidos que circulan en redes sociales. Puede facilitar el acceso al conocimiento, pero también producir imágenes, audios, videos y textos falsos que parecen auténticos. En este escenario, compartir sin verificar puede convertir a cualquier persona en parte de la cadena de desinformación.

La alfabetización mediática e informacional (AMI) va más allá de saber utilizar dispositivos o navegar por Internet. Implica contrastar fuentes, identificar intereses, reconocer sesgos, comprender cómo los algoritmos seleccionan lo que vemos y asumir una actitud responsable ante la información que consumimos y difundimos.

En 2021, la Asamblea General de las Naciones Unidas reconoció la trascendencia de la AMI al establecer la conmemoración de esta semana mundial, una iniciativa que también responde a una desigualdad persistente: no todas las personas tienen el mismo acceso a la tecnología, a información confiable ni a las competencias necesarias para evaluarla.

Ante este panorama, la responsabilidad no debe recaer únicamente en los usuarios. Gobiernos, instituciones educativas, medios de comunicación y empresas tecnológicas deben contribuir a un entorno informativo más transparente, accesible y ético. Y es ahí donde la educación tiene una tarea esencial: formar personas capaces de preguntar, contrastar y argumentar, en lugar de aceptar como cierto todo lo que aparece en una pantalla.

Sí, la IA puede generar respuestas convincentes, pero la apariencia de certeza no garantiza la verdad. De ahí la importancia de la AMI: pensar antes de creer, verificar antes de compartir y cuestionar antes de aceptar son prácticas indispensables en el mundo digital.

El reto, entonces, no consiste en competir con las máquinas, sino en mantener el criterio humano por encima de la automatización. Porque una sociedad bien informada no se construye acumulando datos, sino aprendiendo a comprenderlos, cuestionarlos y utilizarlos con responsabilidad.

Al final, como bien lo ha señalado António Guterres, orientar el rumbo de la transformación digital es una responsabilidad compartida. De nuestras decisiones y de la colaboración entre países y sectores dependerá que la tecnología fortalezca la dignidad, los derechos, la equidad y la seguridad, y que sus beneficios prevalezcan sobre sus riesgos. Porque construir el futuro digital también significa decidir qué sociedad queremos ser.

Aída María Holguín Baeza
laecita.wordpress.com
laecita@gmail.com