El Hijo Desobediente: Guerrero
No vaya usted a creer que, por el título de estas líneas, amanecí como el hijo desobediente: “Como queriendo pelear” o “más bravo que un león”. En lo absoluto. Ocurre que, como a veces me lo temo y sin serlo, tengo pluma de profeta (metafóricamente hablando, claro). Si no me cree, léame en una colaboración…








