Nepantla (I de II partes)…por Luis Villegas
Mi desaparición súbita de la pantalla de mis lectores y lectoras obedece a una razón muy simple: Estuve nepantla. Sí, lo sé: “Estuve nepantla” suena así como a estar en un beatífico estado de embeleso a partir de la copiosa ingestión de pulque, pero lo cierto es que no quiere decir eso. “Nepantla” es un…



