Bob Esponja no nació en una junta de ejecutivos de televisión. La idea empezó mientras Stephen Hillenburg enseñaba ciencias marinas en California.
Primero fue el océano
Hillenburg estudió recursos marinos y, después de graduarse en 1984, trabajó como educador en el Orange County Marine Institute de Dana Point, hoy Ocean Institute. Allí enseñaba ecología de pozas de marea y otras materias relacionadas con el océano.
Para explicar ese mundo a sus estudiantes, creó un cómic educativo llamado The Intertidal Zone. En sus páginas aparecía una esponja llamada Bob the Sponge, un antecedente temprano del personaje que años después conocería todo el mundo.
La ciencia se encontró con la animación
Hillenburg no dejó atrás el océano cuando decidió dedicarse al arte. Lo convirtió en materia prima. Ingresó al programa de Animación Experimental de California Institute of the Arts y obtuvo su MFA en 1992.
Después trabajó en Rocko’s Modern Life para Nickelodeon. Cuando esa etapa terminó, comenzó a desarrollar una serie propia construida alrededor de aquello que llevaba años observando y dibujando: criaturas marinas, humor extraño y un entusiasmo casi infantil por el fondo del mar.
De Bob the Sponge a Bob Esponja
La evolución del personaje fue radical. La esponja de The Intertidal Zone tenía una apariencia más cercana a una esponja marina real. Para la serie, Hillenburg terminó usando la silueta rectangular de una esponja de cocina, mucho más fácil de reconocer y capaz de transmitir de inmediato una personalidad ingenua y peculiar.
El proyecto incluso tuvo otro nombre. En una fase temprana, el protagonista iba a llamarse SpongeBoy y la serie SpongeBoy Ahoy!, pero ese nombre ya estaba registrado. La solución terminó formando parte de la identidad que hoy conocemos: SpongeBob SquarePants.
El estreno
SpongeBob SquarePants se presentó por primera vez en Nickelodeon el 1 de mayo de 1999. La combinación de optimismo, absurdo, personajes marinos y humor que también funcionaba para adultos convirtió a Fondo de Bikini en un fenómeno cultural de largo alcance.
Lo curioso es que el origen de todo estaba mucho más cerca de un salón de ciencias que de una sala de juntas de Hollywood.
La idea que sobrevivió
Hillenburg murió en 2018, a los 57 años, tras padecer esclerosis lateral amiotrófica. Pero su recorrido dejó una lección creativa difícil de ignorar.
Bob Esponja no apareció cuando Hillenburg abandonó la ciencia para dedicarse al arte. Apareció cuando encontró una forma de unir las dos.
Una caricatura mundialmente conocida empezó como el dibujo de un profesor que buscaba una mejor manera de explicar el océano.
Fuentes: CalArts y Nickelodeon / Paramount Press Express.



