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México tiene el talento. La IA le abrirá las puertas.

Opinión. Oscar Contreras. Durante décadas, una parte de la ventaja de las economías más desarrolladas ha sido que, además de capital y tecnología, cuentan con redes profundas de especialistas. La inteligencia artificial empieza a reducir el costo de acceder a parte de ese conocimiento. Y para un país como México, eso puede ser transformador. La…

Opinión. Oscar Contreras.

Durante décadas, una parte de la ventaja de las economías más desarrolladas ha sido que, además de capital y tecnología, cuentan con redes profundas de especialistas. La inteligencia artificial empieza a reducir el costo de acceder a parte de ese conocimiento. Y para un país como México, eso puede ser transformador.

La IA puede ayudar a más personas a realizar tareas que antes requerían apoyo especializado. No sustituye la experiencia, pero puede ampliar lo que una persona es capaz de hacer.

El Banco Mundial sostiene que las economías en desarrollo pueden capturar valor adaptando estas herramientas relativamente accesibles a problemas locales. Pensemos en posibilidades concretas: un taller que utilice IA para ordenar mejor su inventario; un proveedor que haga una cotización bilingüe para un cliente extranjero; una pequeña empresa que pueda construir una tienda digital, todo sin contratar un especialista diferente en cada paso.

La IA no les entrega clientes, crédito ni experiencia. Pero puede hacer que el siguiente paso sea más barato y alcanzable. Les abre el camino a más oportunidades.

Y México no participa solamente como usuario. Un análisis del Banco Interamericano de Desarrollo publicado en septiembre de 2026 identifica al país como el principal exportador latinoamericano de una canasta de bienes que hacen posible la infraestructura de IA. México concentró cerca del 93% de las exportaciones regionales de esa canasta en 2025.

El dato revela algo importante: México ya posee una base industrial que puede participar tanto en la economía física que sostiene la IA como en la adopción de las herramientas digitales que esta produce. La oportunidad puede estar en ambos lados de la revolución.

Nada de esto garantiza prosperidad automática. México conserva barreras reales. La ENDUTIH 2025 reportó que 86.1% de la población de seis años y más utilizaba internet. Pero estar conectado no basta: hace falta aprender a utilizar estas herramientas para resolver problemas y crear sistemas, no solo para buscar respuestas a preguntas simples.

También hacen falta mayor acceso a financiamiento para equipo de cómputo, electricidad confiable y formación para verificar lo que una máquina recomienda. Además, los países ricos también tendrán acceso a estas herramientas y seguirán compitiendo.

Aun así, mi apuesta para la próxima década es optimista. El gran cambio quizá no llegue como una superinteligencia que de pronto lo transforma todo, sino como millones de pequeñas ampliaciones de capacidad.

Habrá que medir cuántas de esas mejoras terminan convirtiéndose en mayores ingresos, mejores empleos y empresas más competitivas. Pero México parte con algo que ninguna inteligencia artificial puede fabricar de la nada: talento, recursos naturales inmensos y una posición geográfica privilegiada. Personas que conocen sus problemas y quieren resolverlos con lo que está a la mano, junto al mercado más importante del mundo.

La IA puede ayudar a más personas a convertir su talento en oportunidades.

¿Qué podrás hacer tú que antes parecía fuera de tu alcance?

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Oscar Contreras
El sentido empieza en casa.